Seguro para comercios en Sevilla

¿De qué vamos a hablar aquí?

Gestionar un comercio implica asumir numerosos riesgos que pueden afectar directamente a la continuidad del negocio. Un incendio, una fuga de agua, un robo, daños a terceros o una avería importante pueden generar costes elevados y paralizar temporalmente la actividad.

Por eso, contar con un seguro para comercios en Sevilla adaptado al tipo de establecimiento y a su actividad puede ayudar a reducir el impacto económico de determinados imprevistos.

En Mariscal Mediadores analizamos las necesidades de cada negocio para estudiar las coberturas más adecuadas según su actividad, instalaciones y nivel de riesgo.

¿Qué es un seguro para comercios?

Un seguro para comercios es una póliza destinada a proteger determinados bienes y responsabilidades vinculados a una actividad comercial.

Dependiendo de la modalidad contratada, puede incluir coberturas sobre:

  • Local comercial.
  • Mobiliario.
  • Maquinaria.
  • Equipamiento.
  • Mercancías.
  • Responsabilidad civil.
  • Daños por agua.
  • Incendio.
  • Robo.
  • Cristales.
  • Pérdidas derivadas de determinados siniestros.

Las coberturas concretas dependen siempre de las condiciones de cada póliza.

¿Por qué contratar un seguro para comercios en Sevilla?

Cada negocio tiene unas características diferentes.

No afronta los mismos riesgos una tienda de ropa que una peluquería, una panadería, un establecimiento de alimentación o un comercio de electrónica.

Por eso, antes de contratar una póliza es conveniente analizar factores como:

  • Tipo de actividad.
  • Valor de las mercancías.
  • Superficie del local.
  • Equipamiento instalado.
  • Número de trabajadores.
  • Atención al público.
  • Ubicación.
  • Medidas de seguridad.
  • Dependencia de maquinaria o instalaciones.

Un análisis previo permite evitar tanto coberturas insuficientes como garantías que no resulten relevantes para el negocio.

Seguro del continente y del contenido

Uno de los conceptos que conviene conocer es la diferencia entre continente y contenido.

Continente

Hace referencia, generalmente, a los elementos que forman parte estructural del inmueble o están unidos permanentemente a él.

Dependiendo del contrato, puede incluir elementos como:

  • Paredes.
  • Techos.
  • Instalaciones.
  • Puertas.
  • Elementos fijos.

Si el local es alquilado, conviene analizar qué parte corresponde asegurar al propietario y cuál al arrendatario.

Contenido

Hace referencia a los bienes utilizados para desarrollar la actividad.

Puede incluir, según la póliza:

  • Mobiliario.
  • Ordenadores.
  • Equipos electrónicos.
  • Maquinaria.
  • Herramientas.
  • Existencias.
  • Mercancía.

Determinar correctamente su valor es importante para configurar adecuadamente el seguro.

Cobertura frente a incendio

Un incendio puede provocar daños importantes tanto en el establecimiento como en los bienes almacenados.

Una póliza para comercios puede contemplar determinados daños provocados por incendio, humo u otras consecuencias asociadas, siempre según las condiciones contratadas.

Esta cobertura puede ser especialmente relevante en negocios que utilizan:

  • Equipos eléctricos.
  • Maquinaria.
  • Cocinas.
  • Sistemas de climatización.
  • Grandes cantidades de mercancía.

Daños por agua

Las fugas y roturas de tuberías son algunos de los incidentes habituales en locales comerciales.

Dependiendo de la póliza, pueden contemplarse determinados daños por agua y servicios relacionados con la localización o reparación de la avería.

Además del daño material, una fuga puede afectar a:

  • Mercancía.
  • Mobiliario.
  • Equipos.
  • Locales colindantes.

Por ello, conviene revisar exactamente qué situaciones quedan cubiertas.

Robo y daños en el establecimiento

Los comercios pueden resultar especialmente expuestos a robos debido a la presencia de mercancías y equipos.

Un seguro puede incorporar coberturas relacionadas con:

  • Robo de mercancías.
  • Daños producidos durante el acceso al establecimiento.
  • Equipamiento.
  • Determinados bienes asegurados.

Los límites, exclusiones y requisitos de seguridad dependen de cada contrato.

Responsabilidad civil para comercios

La responsabilidad civil es una cobertura especialmente importante en actividades que reciben clientes, proveedores u otras personas en sus instalaciones.

Un accidente dentro del establecimiento puede generar una reclamación.

Por ejemplo:

  • Una caída.
  • Un objeto que provoca daños.
  • Determinados perjuicios derivados de la actividad.

La cobertura de responsabilidad civil puede ayudar a afrontar ciertas reclamaciones dentro de los límites establecidos en la póliza.

Daños eléctricos

Ordenadores, terminales de venta, iluminación, sistemas de climatización o maquinaria forman parte de la actividad diaria de muchos comercios.

Determinados seguros pueden incluir garantías frente a ciertos daños eléctricos.

En negocios con una elevada dependencia tecnológica, conviene estudiar específicamente:

  • Equipos electrónicos.
  • Sistemas informáticos.
  • TPV.
  • Cámaras.
  • Equipamiento profesional.

Rotura de cristales

Escaparates, puertas acristaladas y otros elementos similares pueden representar una parte importante del valor de un establecimiento.

Por eso, algunas pólizas para comercios contemplan la rotura accidental de determinados elementos de cristal.

Esta cobertura puede tener especial relevancia en locales con grandes escaparates.

Protección de mercancías

En determinados negocios, el principal activo no es el propio local sino el stock.

Una tienda puede almacenar una cantidad importante de mercancía cuyo valor debe calcularse correctamente.

Conviene estudiar:

  • Valor habitual del stock.
  • Incrementos durante campañas.
  • Temporadas de mayor inventario.
  • Tipo de producto almacenado.
  • Sensibilidad a agua, incendio o temperatura.

Una valoración incorrecta puede afectar a la adecuación de la póliza.

Seguro para tiendas de ropa

Las tiendas de moda pueden necesitar especial atención sobre:

  • Mercancías.
  • Escaparates.
  • Robo.
  • Daños por agua.
  • Responsabilidad civil.
  • Equipos informáticos y TPV.

Además, el valor del stock puede variar considerablemente durante determinadas temporadas.

Seguro para peluquerías y centros de estética

Estos establecimientos suelen utilizar maquinaria, aparatología y productos específicos.

Por ello, además de las coberturas generales, puede ser necesario analizar:

  • Equipamiento profesional.
  • Responsabilidad civil.
  • Daños eléctricos.
  • Agua.
  • Incendio.
  • Robo.

Seguro para tiendas de alimentación

Los comercios de alimentación pueden presentar riesgos adicionales derivados de:

  • Equipos frigoríficos.
  • Mercancías perecederas.
  • Instalaciones eléctricas.
  • Cámaras de refrigeración.

La póliza debe analizarse según las características concretas del establecimiento.

Seguro para comercios con empleados

Si el negocio cuenta con trabajadores, conviene estudiar de forma global las necesidades aseguradoras de la empresa.

El seguro del establecimiento puede ser una parte de una estrategia más amplia que incluya otras pólizas relacionadas con la actividad profesional.

Interrupción de la actividad

Un siniestro importante puede impedir abrir el negocio durante días o semanas.

Además del coste de las reparaciones, la paralización puede generar pérdida de ingresos.

Algunas pólizas pueden incluir determinadas coberturas relacionadas con la interrupción de actividad derivada de siniestros contemplados en el contrato.

Es importante revisar:

  • Supuestos cubiertos.
  • Límites económicos.
  • Periodos de indemnización.
  • Franquicias.
  • Exclusiones.

¿Todos los comercios necesitan el mismo seguro?

No.

Una póliza debería adaptarse al riesgo real de cada actividad.

Dos establecimientos situados en la misma calle pueden necesitar configuraciones completamente diferentes debido a factores como:

  • Tipo de mercancía.
  • Valor de los equipos.
  • Número de clientes.
  • Maquinaria.
  • Dimensiones.
  • Horario.
  • Medidas de seguridad.

Por eso, comparar únicamente el precio puede ser insuficiente.

Qué revisar antes de contratar un seguro para comercios

Antes de formalizar una póliza conviene comprobar:

  1. Capital asegurado del continente.
  2. Valor del contenido.
  3. Valor de las mercancías.
  4. Responsabilidad civil.
  5. Coberturas frente a robo.
  6. Daños por agua.
  7. Daños eléctricos.
  8. Franquicias.
  9. Límites por siniestro.
  10. Exclusiones.

Una revisión adecuada permite conocer exactamente qué protección se está contratando.

La importancia de contar con un mediador de seguros

Las condiciones de una póliza pueden contener límites, exclusiones y requisitos que conviene analizar antes de contratar.

Un mediador puede ayudar a:

  • Identificar los principales riesgos.
  • Comparar alternativas.
  • Revisar coberturas.
  • Detectar posibles carencias.
  • Adaptar la póliza al negocio.
  • Acompañar al cliente durante la vigencia del seguro.

¿Buscas un seguro para comercios en Sevilla?

Si tienes una tienda, local o establecimiento abierto al público y estás buscando un seguro para comercios en Sevilla, en Mariscal Mediadores podemos estudiar las características de tu negocio y ayudarte a valorar las coberturas más adecuadas.

Cada comercio es diferente y su seguro también debería serlo.

Protege la continuidad de tu negocio

Un imprevisto no debería poner en riesgo años de trabajo.

Revisar correctamente los riesgos, bienes asegurados y coberturas permite disponer de una protección más alineada con la realidad del establecimiento.

Contacta con Mariscal Mediadores y solicita información sobre opciones de seguro para tu comercio en Sevilla.

Puede que también te interese: